Siempre me leíste. Ahora ¿te gustaría escucharme?
Estoy planeando volver con mis historias por la radio interneteana ¿te prendés?
18.10.11
¡Oíd mortales!
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Lulet
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10:42 AM
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26.9.11
Reposteo de la semana
A veces me cuelgo leyendo los antiguos posts de este blog. Muchas veces pienso que son una bosta y otras, me cago de risa.
Este que pego a continuación es uno de los que más me hizo reír (data de 2006). Por supuesto, mejoré la redacción para republicarlo.
Espero que lo disfruten.
Capital Federal del otro.com
(...)
Salí de la entrevista para buscar
la parada del 105. Dí una vuelta, pregunté y me mandaron cerquita.
"¡Joya!", pensé. No tengo que caminar.
Llegué a la parada y me dí cuenta de que era en la esquina de la Casa Rosada. La Plaza de Mayo se estaba comenzando a llenar de manifestantes. ¡Qué kilombo! Mientras esperaba observaba cómo la plaza se iba aglomerando.
Delante mío había un rati con un señor ciego y mucha otra gente esperaba, en la parada, sendos colectivos.
De repente apareció otro policía que le dijo que al que estaba con el no vidente: "Vení ya"; de tooooooooda la gente que estaba en la parada, el lazarillo momentáneo me eligió a mí para que ayudara al señor mayor con bastón blanco y díjole: "quédese tranquilo que la señora lo va a ayudar".
¿SEÑORA? ¡La reputa madre que te remil parió!
¿Tengo cara de señora?
"¡Seeeeeeñoooooooriiiiiiitaaaaaaaaa!" Le grité bien fuerte mientras se alejaba con el otro policía y el señor con bastón blanco me tomaba del brazo.
—¿Qué espera? —Le pregunté.
—El 29 —Me respondió.
Y la charla: siguió así:
SeñorBlind: ¿Y de dónde es usted?
Lulet: De Boulogne
SeñorBlind: ¿Y hacen cosas tan lindas en Boulogne?
Lulet: ¿Le parece? (¿Me estará cargando?)
SeñorBlind: ¡Si! No sabía que las chicas de Boulogne fueran tan lindas.
Lulet: Ja... Bueno, gracias. (Mhmmhmh... Ok. El primer piropo del día me lo dijo un ciego... ¿Será bueno o es malo, eso?)
SeñorBlind: Y dígamé, ¿andaba haciendo trámites?
Lulet: No, vine a una entrevista de trabajo (mientras le respondía pude apreciar cómo se me iba el 105, mierda)
SeñorBlind: La tomaron, ¿no?
Lulet: No, todavía no.
SeñorBlind: ¿Pero qué era ciego el hombre?
Lulet: (¡Ay por Thor! ¿Me río? ¡Imaginen mi cara! Hice un breve silencio.) Era una señorita, no un señor.
SeñorBlind: Ah pero usted tiene que ir a entrevistas con señores que la van a tomar en seguida...
Lulet: Gracias.
Ok, imaginen lo que tardó el bondi que me contó que tenía una casa de alfajores tucumanos, me dio un folleto, me dijo que si pasaba por ahí fuera al negocio que me regalaba alfajores. Tosí y me regaló una pastilla y yo recordé que mi vieja que me decía no aceptara caramelos de los extraños.
Finalmente llegó el 29; me preguntó el nombre, me dio un beso, me tocó una teta (nunca sabré si fue sin querer o adrede) y se fue.
Mientras esperaba el estúpido 105 comenzó a llegar una marcha de la CGT, PNP, TNT, RRPP, o vaya uno a saber qué carajos. Con la masa de gente llegó un camión de la policía, blindado y se comenzaron a bajar muchos tipos con escudos y máscaras.
¡Mierrrrrrrrrrrrrrrrrrrda!
Cuando me di cuenta, estaba sola en la parada y no venían más bondis.
¡Pero carajo! ¡Nadie me avisa nada!
Policías ingratos, ¿no me ven que estoy sola acá cual pelotuda esperando la carroza?
No sabía pa dónde agarrar.
En eso me llamó un amigo al celu que sabía iba a andar por el trocén.
—Dónde estás?
—Rivadavia y Reconquista
—Agarrá Reconquista
Cuando llegué a la esquina vi que venían unos 40 policías y detrás, una multitud de manifestantes.
—¿Para dónde voy? —le pregunté al amigo que seguía en línea.
—Andá para el lado del río —indicó
—Pero... ¿Para qué lado es el río?
Al final, camine como ochocientas cuadras, tomé el subte, hice varias combinaciones y llegué a destino.
Buenos Aires te lima. Mal.
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Lulet
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14.7.11
De niños
Alumnita de 9.—¿Cómo se llama la estatua que está en una vidriera?
Yo.—¿Eh? No sé de qué me hablás.
Ella. —¡La estatua! ¡La señora, en la vidriera!
Yo.—Ay... no sé, linda.
Ella.—Bueno, en la escuela yo a veces le rezo pero Paloma, no. Paloma no cree en nada, ni en Papá Noel...
=S
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Lulet
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12:55 PM
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23.6.11
Ni talento, ni suerte
Conozco mucha gente que tiene suerte.
Personas que se cansan de su trabajo, renuncian y consiguen otro, al mes. A mí me rajan porque la empresa quiebra y estoy seis meses para conseguir el peor de los trabajos, en el culo del mundo y mal pago (de donde también me van a rajar pero esta vez por llegar siempre tarde; casi dos horas de viaje en todos los transportes públicos de Buenos Aires, implica un ciento por ciento de posibilidades de que alguno se rompa, que haya piquetes, choques, quilombos de tránsito, entre otras).
Personas que parecen tener un momento de mala racha: "estoy mal de guita, tengo mucho trabajo, mi ex no me pasa la mensualidad del nene" pero a la semana: "me dieron una compensación en la oficina" (que opaca y anula los otros dos enunciados).
Personas que se quejan de que en la semana pincharon una goma y vos no tenés ni auto.
Personas que protestan porque su jefe es un rompe bolas pero a vos te pasa lo mismo y encima no te pagan las horas extras.
Personas que aluden a situaciones –para nosotros maravillosas– para justificar alguna queja: "me cambiaron de puesto en el laburo de recepcionista a secretaria del gerente; no me dan nada de plata y encima tengo que hacer un curso de secretariado bilingüe". Pará, pará, ¿te estás quejando? ¿Preferirías estar laburando en la recepción del odontólogo de la obra social de los camioneros?
Personas, que te dicen que sos un llorón cuando les contás que no tenés ni libro, ni árbol, ni hijo sino apuntes olvidados, un potus seco y un sobrino en La Concha de la Lora. Y obvio no tenés ni novia. Lo más cercano a una mujer en tu vida es la hija de la verdulera que tiene trece años.
Personas que logran sus objetivos en breve tiempo, sin remarla, sin mancharse las botamangas y sin despintarse las uñas.
Personas del orto, bah.
Y vos, ¿de qué lado estás?
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Lulet
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Categorías sujetos
13.5.11
Sujetos de la salud
¿Por qué será que tienen esa puta manía de reprender al paciente?
Contentar a un dentista es más difícil que contentar a los padres. Nunca te lavás los dientes lo suficiente. Si te los lavás después de cada comida, seguro que no te los limpiás correctamente. El cepillo va a 45º ¿sabías? Pero no hagas como yo que lo ponía a 45 pero apuntando para el lado contrario. Ojo.
Estoy haciéndome todo un recauchutaje de mi dentadura, una vez por semana o cada quince días tengo que visitar al dentista y como no iba hacía años, tuve que comenzar con una periodontista.
Ok, me la banco. Es mi culpa. Me da mucho miedo ir. Lo odio. Prefiero ir a lo del ginecólogo, mirá lo que te digo.
Lo que saco en común entre todos los especialistas en dientes (todo bien pero ¡¿de dónde sale ese gusto por mirarle los dientes a las personas?! ¡Ni a caballo regalado ni a personas!) es que les encanta hablar y preguntar. Pero lo que más les gusta es que vos no puedas responder.
—¿Cómo andás? —pregunta el profesional mientras con una mano te abre la boca con el espejito ese redondito y con la otra te pasa el torno por una muela y vos tenés colgado de un lado el aparatito que te chupa la saliva (a propósito, ¿alguien sabe a dónde va toda esa baba?)
Y tal vez te sale, de manera automática, responderle: "ieeg" Y luego te sentís un boludo con rueditas porque al tipo ¿qué le importa tu respuesta? Bien o mal... ¡es lo mismo!
Mire señor sádico de los molares: no le voy a contar todo lo que pasó en estos cinco años que no vine; segundo: si hubiera querido saberlo, me lo hubiera preguntado cuando entré; tercero: ¡no se da cuenta que tiene media caja de herramientas adentro de mi boca?
—Aflojá las cejas que te vas a quedar arrugada —me dijo mientras estaba haciéndome sudar de la impresión y susto de todo lo que hacía en mi boca; los labios me temblaban, hacía como cuarenta minutos que estaba ahí; y ya habían pasado como 50 temas de la música funcional. ¡Otra vez Sinéad O'Connor, no!
Ahora yo me pregunto atormentada: ¿cómo hacen ustedes para mantener la boca abierta durante tanto tiempo? Yo ya ni sabía si la tenía abierta, si le estaba apretando la mano con los dientes... Estaba toda babeada y me dolía hasta la aorta.
La otra vez tuve una experiencia nueva, la doctora me puso tanta anestesia que se me durmió hasta el párpado izquierdo (pasando por la nariz). Cuando salí del consultorio me pregunté por qué sería que todos me miraban tanto en el colectivo y claro que por linda ni en pedo. Cuando llegué a casa y me miré al espejo me di cuenta: parecía Rocky Balboa. El hemisferio izquierdo de mi cara estaba inflado y deformado, el ojo a medio cerrar y la nariz caída.
¿Cómo me dejaron salir así de ahí?
Definitivamente, son malas personas.
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Lulet
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3:47 PM
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Categorías doctores
18.2.11
Taller literario
Doy por inaugurado el sitio web de Literatorio. Para visitarlo pueden hacer clic acá o copiar la siguiente dirección en su navegador: http://www.literatorio.
Allí podrán encontrar toda la información sobre los talleres y el club de lectura.

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Lulet
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11:59 AM
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8.2.11
Confieso
No hace tanto me enteré de que Dread Mar I no se llamaba Dread Mar uno (o primero), sino i.
Patético.
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Lulet
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6:40 PM
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Categorías patetismos
24.12.10
Veinte once
Que el año que llega les traiga todo lo que deseen.
¡Feliz 2011!
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Lulet
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3:04 PM
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Categorías año nuevo
7.12.10
Degeneradísimos
Pero desear haber sido hombre a partir de estas situaciones, es triste. Digo, si desearas ser tipo para no depilarte, sufrir el tema de la ropa para salir, bancarte que te manden a lavar los platos cuando manejás, tener un menor puesto y cobrar menos que el inoperante de tu jefe, etc., tiene sentido.
Viajar en Buenos Aires es un ilusorio. Parece imposible, a veces. En horas pico es súper estresante. Además, las distancias se alargan en comparación a otras provincias tal vez un poco más pequeñas. Los que viajan dentro de capital, tienen como mucho cuarenta minutos de viaje, los que vivimos de este lado del muro (Gral. Paz) tenemos, para ir del lado de allá) hora y cuarto, promedio.
El martes a las 9 de la matina tenía que dar un final de una materia. Me había preparado bastante bien.
Salí temprano de casa, debía tomarme primero el tren y luego un bondi. Como hacía calor me puse un vestido. Debo aclarar que no uso vestidos cortos, el largo promedio de mis prendas es por debajo –o la mitad– de las rodillas.
Resulta que me tocó subir a un tren de esos en los que la gente está apretada como vacas en los camiones. No iba a ser la primera vez que viajara así, entonces me preparé: acomodé mi cartera adelante de mi panza y me saqué los auriculares (porque en el pogo que se genera cuando alguien estornuda podés engancharlos en alguna prenda y perderlos).
Estaba lista.
Llegué hasta el hall que divide los dos vagones, no pude avanzar. Me acomodé pensando que tenía un largo viaje cuando sentí algo raro en la parte de atrás de mi vestido. ¡Se me había levantado!
¡Se me había levantado y justo había quedado la mano de una persona debajo de mi nalga izquierda!
Mucha casualidad –pensé– para tal infortunio.
El problema era que no podía ver la mano de quién era. Si era de una mina y se mantenía quieta, podía ser una mala casualidad de la vida que haya quedado en ese lugar. ¿Pero cómo darme cuente a quién le pertenecía si a mi alrededor había quichicientas personas?
Como no me iba a quedar a descubrir a ver si la mano se movía por mi traste, pedí un "permiso" alto y potente y comencé a hacerme paso entre la gente a los codazos para pasar a un vagón. (En ese mientras tanto la gente me puteaba porque no tenía dónde ponerse para que yo pasara). Cuando pude alejarme unos centímetros de mi espacio me di vuelta y pude mirar que la mano era de un tipo que tenía al lado.
"Qué imbécil que sos, ¿eh? ¿Por qué no te metés la manito en tu orto?"
No se la esperaba. Se ve que los degenerados están mal acostumbrados a que las minas no digamos nada, a que nos de vergüenza y sólo nos movamos de lugar. El muy cobarde no dijo ni "mu", toda la gente me miró y luego lo miró. El tipo tenía la cara que tiene mi perro cuando se manda una cagada, la cara enfilaba para el lado del frente pero los ojos apuntaban casi para atrás.
¡Cobarde!
La verdad es que me hubiera gustado decirle más cosas, alguna tipo: "agarrame ésta, me llamo Carlos, pelotudo"... Debería existir algún tipo de tanga inflable para estos casos. Digo, ponele una tanga que en la parte de adelante tenga un dispositivo que si vos lo inflás, parezca una flor de poronga para que te la puedas acomodar en las dos manos y decirle "me llamo Ernesto, papá, agarrame ésta".
Ahora yo me pregunto, estos degenerados ¿tendrán mujeres, mamás, hijas o hermanas? Qué les pasará cuando llega de trabajar o de la escuela la hija y le dice llorando "papá, un tipo me tocó y me apoyó en el colectivo"...
Es violento.
¿Te das cuenta? Por cuidarme de que no me robaran la cartera, me descuidé el culo...
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Lulet
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10:11 PM
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7.10.10
Queja
Para comenzar, me saca que tengas que apretar ochocientas opciones hasta llegar al sujeto mesa ratona de ayuda. ¿Para qué me hacen pulsar mi número de teléfono si después me lo va a volver a pedir el imbécil que me atiende?
Y la musiquita... esa musiquita infame...
Por otra parte, tengo un sentimiento doble faz con los pobres infelices que laburan ahí atendiendo el teléfono. Digo, si están ahí es porque no pueden tener un trabajo mejor, porque todo el mundo sabe que es una labor de mierda; y lo peor es que las empresas mismas son las que prestan un servicio tan malo que es obvio que el cliente va a llamar embroncado. Y los pibes no tienen nada que ver. ¡Pero ellos son la empresa y son a los únicos que podés putear! Jamás de los jamases te van a pasar con un superior.
Es cícliclo. Además, es como si fuera a propósito que los contratan sin conocimientos de (el caso al que me refiero puntualmente, en este momento, es Arnet) de computación, internet, etc. Me pone de la nuca que me den respuestas pedorras como "según las pruebas que hicimos consideramos que usted tiene un problema de spyware o virus". ¡No nene, no! NO es eso. ¡No seas ingenuo! Y le dije: tengo el antivirus al día y la pc escaneada (por antivirus y antibosta) en el día de ayer. Y ahí saltan y te dicen "entonces debe ser porque tiene dos compus y la otra le come los recursos porque el módem no está preparado para los dos ordenadores". Tampoco, mi querido señor leo todo del manual. La baja de velocidad pasa aunque la otra máquina no esté encendida.
Y ahí te pone otra vez la musiquita porque tiene que abrir otro manual, porque la respuesta a ese comentario mío, no estaba en ninguna de las quinientas respuestas en ese volumen.
Y vos te comenzás a poner rojo de la bronca porque sabés que llamaste al pedo, que esperaste dos horas a que te atienda un sujeto y que no te van a solucionar una mierda. Lo más triste es cuando a la mitad de la charla "se corta la comunicación" y tenés que volver a pasar por toda la peripecia para que otro pelotudo te diga que internet está lenta porque vos no reiniciaste el módem, porque vos tenés un virus o un gusano o porque vos tenés dos pc en red.
Y lo peor de todo es que todas las empresas de estos rubros ofrecen estos soportes técnicos, que no tienen nada de soporte y menos de técnicos.
Mierda.
Author
Lulet
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10:42 AM
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Categorías quejas, soporte técnicno


