15.5.08

Los ascensores y yo. Parte I.

Ya desde chiquita era medio pelotuda.
Mis abuelos tenían un depto en Mar del Plata en un primer piso.
Todos subían por el ascensor.

Menos yo. Claro.

Creo que me había quedado traumatizada porque había leído (si,"tan" chiquita no era porque ya leía, es más, tenía como 25 cuac!) un cartelito en la puerta de un ascensor que decía que no se jugara con los ascensores porque un niño había muerto atrapado entre la tapuer y el ascensor y éste lo había achurado.

Morbosísimo, lo sé.

Bien. A lo que iba es que me dan como un poco de claustrofobia estos bichos y siempre me pasa algo raro en ellos. (Menos fifar, de todo. Es más, de lo mal que me siento en ellos ni a Brad Pitt le doy un beso porque vomito.)

La otra vez, cuando me iba del depto del de los ronquidos, bajé los quichicientos pisos por el sube y baja (me despidió en la puerta, me daba verguenza bajar mil pisos por la escalera, ya había sido bastante con el diente y los ronquidos...) pero abrí la puerta antes de que llegara a la PB y se paró un cacho antes.

Yo salto -pensé-.

Pero la otra puerta nunca se abrió. ¡Ouch! Comencé a transpirar y a asustarme. ¿Y ahora qué hago? Bueno, pude resolver la situación y volví a apretar el botón de PB. (Pobre boluda, si.)

El otro día charlábamos con un amigo de estas cosas y nos reíamos porque yo le contaba que cuando subo por las escaleras en un edificio, no prendo la luces en los pisos porque tengo miedo de equivocarme y tocar un timbre. (Patético, I know)

Y él me contó que a raíz de que se había cortado la luz en su laburo tuvo que subir los seis pisos por la escalera. Cuando salió al palier en vez de ver las tres puertas de siempre, vio dos.

"Qué país inestable..." -pensó-.
Claro, se había equivocado de piso. Lo que me reí no tiene nombre. (A vos te dedico este post.) Eso es una tremenda Luleteada. Parece que lo tonto se pega, che.

Volvamos a los ascensores. (Me pregunto por qué no se llaman "descensores")
Una vez fui a una entrevista de laburo en un edificio enooorrrrrme. Entré en el maldito subidor y cuando llegué al piso correcto, éste se detuvo pero delante de una pared.

DANGER RE CONTRA RE DANGER!!!!!

Así me quedé estática varios minutos hasta que escuché un ruido detrás mío. La chica de la recepción me estaba abriendo la puerta.

Ahora ya saben por qué no estoy laburando ahí. ¿Se dan cuenta, no?
¿Y yo que sabía que eso era posible?

Lo mejor es cómo se comporta la gente dentro de estos artefactos del demonio...

Bueno, mejor la corto acá y eso lo cuento en otro post. Aaaaiiii sisisis... como en las telenovelas. Quedensé con la intriga.





To be continued.



3.4.08

Bob el constructor.

En mi laburo están ampliando las oficinas. Al arquitecto in charge le decimos Bob el contstructor, porque es igual.

Me vive tirando piropos. "Que la oficina de la secretaria va a ser la más linda... Que las mujeres más lindas son las Argentinas y más las de Boulogne" Y lalalas varios.

Ayer salí de la oficina y allí estaba. Se ofreció para llevarme a mi casa. No es la primera vez que se ofrece pero a mi el Sr. Looser me enseñó que no me debía subir a autos de extraños ni aunque sean arquitectos... Mhmhmmh...

Mhmhmhmmh...

¡Looser! ¡Así me va!


Acá el breve diálogo mientras yo caminaba hacia la esquina:

Bobelconstructor:
¿Linda, querés que te lleve?

Lulet: No, te agradezco pero tengo que pasar por la veterinaria...
Bobelconstructor: (Acongojado) ¡Uuuuy! ¿Te sentís mal?
Lulet: (Yo no sé si me trató de vaca, yegua, gato o perra... pero ninguna de las opciones me gustó.) ¡Jajaja! ¡Pero qué sentido del humor tan ocurrente! No. En realidad voy a buscar a ver si tienen las gotas Acedán para calmar un poco los galgos que me vivís tirando y ya me cansaron.

¡A-yu-da-te!

:P

4.1.08

Sujetosurf.

A dos propiedades de la oficina donde trabajo hay un lugar donde desde hace unos meses se mudaron unos flacos que son surfers y hacen ropa y qué se yo de surf.

El lugar tiene como una gran ventana espejada.

Uno de los flacos cada vez que me veía me tiraba así una miradita especial y yo por supuesto se la devolvía.

Nos cruzamos muy poco a decir verdad, pero creo que con las veces que nos cruzamos el lenguaje visual fue claro.

Ayer salí del laburo y como siempre me puse el emepetrés al taco. Caminé las dos cuadras hasta la parada del bondi y cuando me di vuelta lo tenía al rubio en cuestión a mi lado.

Acá la conversación:

Rubiosurfer: ¡Hola vecina! Te perseguí dos cuadras... No me oías que te llamaba.
Lulet: Hola vecino. No, disculpame, estaba escuchando música. ¿Cómo los trata el barrio?
Rubiosurfer: Con bellezas como vos de vecinas maravillosamente bien. Y decime, te vas apara tu casa?
Lulet: ¡Pppffffffff! Pero muchas gracias. (Lulet enchetizate... Lulet echetizate... nada de guarangadas) Si, voy a casa.
Rubiosurfer: Si querés mañana te llevo ahora tengo mucho laburo pero mañana te llevo así no esperás el colectivo con este calor.
Lulet: Veremos, gracias por ofrecerlo.

Bueno, mas o menos esa fue la conversación.

Hoy salí de la oficina y estaba en la puerta de su oficina.
Acá la conversación.

Rubiosurfer: Hola Lulet. ¿Cómo estás? Ayer me olvidé de pedirte el tel y no me animé a ir a tu oficina, no te puedo llevar, perdoname, estoy esperando un cliente.
Lulet: Hola. No hay drama. No te preocupes.
Rubiosurfer: ¿Me das tu teléfono?
Lulet: Quince lalalaaaaaaaa shalalala.
Rubiosuerfer: Me encantaría invitarte a almorzar o a tomar algo después del trabajo. Si querés. Pará que te llamo así se te queda registrado el mío y también me podés ubicar. Pero no me llamés a la noche porque soy casado, Ok?

WTF?

Paraaaaaaaaaaaaaaaaá. ¡¡¡Qué yeguo!!! Eso me lo tendría que haber dicho antes de lo del teléfono, no después.

Gggggggggrrrrrrrrrr.

Tonces le dije:
Lulet: Bueno, te dejo que me tengo que ir a dar clases.
Rubiosurfer: ¡Qué linda! ¿Clases de qué?
Lulet: De brujería. Es más, hoy me toca enseñarles a mis alumnas cómo crearle una maldición a alguien. ¿No me das un pelo y una foto tuya así practicamos?





¬¬

14.9.07

Sujeto Servilleta


Hoy me fui a almorzar al bolichón que queda a unas cuadras de mi laburo. Entré y registré, sin darle mucha importancia, que el 100% de los comensales eran masculinos .

Llegué al mostrador, me pedí un cacho de tarta y me fui a sentar a una espacie de barra solitaria. La única mesa cerca era una en la que comían tres tipos quienes cuando pasé murmullaron palabras que no llegué a escuchar bien.

Me senté, saqué el libro de la cartera y me concentré en lo mío.

Una no es boluda y se da cuenta cuando hay varios ojos observándola constantemente.

Al rato me interrumpió una voz masculina quien estirando su mano y entregándome una servilleta doblada manifestó "Hola, disculpame que te moleste, ésto es para vos" y desapareció.

Leí el mensaje y me dio mucha gracia la parte de "para mi gusto". Y no me pregunten por qué la dobló así para escribirla. Casi que se queda sin espacio el pelotudo.

La verdad? El tipo no se merecería el llamado. !Por zapato! Ni me dio tiempo a mirarle la trucha...

¿Dónde quedó la parte del "Nombre, edad, signo, trabajás o estudiás, siempre venís a almorzar acá?" ¿Eh?

"Hola José Luis? Tengo tu servilleta y se me están por caer los mocos y no tengo con qué sonarme la nariz. Gracias!! Sos todo un caballero de antemano."

Tuuuuuuuuu tuuuuuuuuuuu tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...


¿Algún grafólog@ en la sala que delire con esa caligrafía por favor?


-Por lo pronto, me voy a hacer unas tarjetitas con la dire del Blog y ante estas situaciones (¡¡como si me pasaran todo el tiempo!!) contestaré:

"Muchas gracias, sea lo que diga su papelito encontrará una respuesta en este sitio gueb".-