7.3.25

Me tiraron los perros. Literal.

Es curioso todo lo que te puede pasar en la calle.

Hace poco, salí de la ofi y, por una esquina, apareció de la nada un perro enorme y me empezó a ladrar y a mostrarme los dientes.

Casi me muero del infarto.

Pegué la espalda contra la pared y me estaba por poner a llorar cuando escucho:

SujetoCan: ¡Sultán! ¡Quieto!
Lulet: (¿Sultán?)

Y el perro automáticamente paró de chumbar y de mostrarme los dientes. Se sentó y puso cara de perro más bueno que el pan, el hijo de yuta.
El tipo salió de una casa a mitad de cuadra comenzó a caminar hacia nosotros. Yo no me podía mover del cagazo.

SujetoCan: ¡Sultán qué irrespetuoso! ¿Por qué tanto alboroto? Disculpame, es que ve una chica linda y se pone nervioso y quiere llamar la atención.

Lulet: ¿Me estás jodiendo? ¡Me acabo de pegar el cagazo de mi vida! Casi me inflarto. Decime, por Thor, que puedo respirar y moverme y no me va a querer comer. ¡Agarralo!

SujetoCan: Nonono. No te preocupes. Tocalo si querés. No pasa nada, es más bueno que Lazzy.
Lulet: ¡Lo disimula muy bien! ¿Lo llevaste a tomar clases con Julio Chávez? ¡Ni en pedo lo toco, me va a sacar la mano!
SujetoCan: Jajajaja
Lulet: Si, vos reíte, pero yo casi me muero del susto...
SujetoCan: Uy. ¿Estás bien? ¿Querés pasar a mi casa, estoy acá a la vuelta, a tomar un vaso con agua o algo.
Lulet: Naaaah. Gracias. Y menos con este perro asesino.
SujetoCan: Mirá, es rebueno, te juro. Es más, te voy a confesar que no se llama Sultán. Se llama Salchi. ¿Y otro día? Pasame tu celu y arreglamos.
Lulet: (¿Salchi? ¿En serio?) ¿No le creás al pobre perro una doble personalidad llamándolo por nombres diferentes? Ahora lo entiendo pobre por qué saltó con ese ataque... ¡Debe ser bipolar!
SujetoCan: Jajajaja.
Lulet: Bueno, te agradezco, pero no. Me tengo que ir, dejé el arroz en el fuego.

De compras en el conur

Me tenía que comprar un pantalón oficinesco.


Lulet: Hola. Me gusta este

Vendedora: ¿Qué talle usás, negri, 1 o 2?

Lulet: (¿Negri? ¿1? ¿Te olvidaste los anteojos?) No sé… Como para mí, grande, no lo quiero ajustado.


Me trae uno, lo miro y…


Lulet: No, no, no… esto no me va a pasar ni por la pantorrilla.

Vendedora: Mirá que es un talle 2, negri.

Lulet: (Bueno, debe ser que en esta casa los talles van del 1 al 60…) Para mí no me va a entrar.

Vendedora: No, negri, probátelo, se estira.

Lulet: Pero mirá que no quiero que me quede como una calza, ¿eh?


Stop! Acá en Boulogne, la mayoría de los locales de ropa tienen probadores tamaño casita de la Barby. Deben medir .50 x .50. Guarda que no se te caiga nada porque si te agachás, el culo se te sale por afuera de la cortina y si te querés probar un vestido, tenés que tener cuidado de no pegarle un codazo a las paredes laterales porque son de papel y podés sacarle un ojo a la chica del cubículo de al lado.


Lulet: Mejor traeme un 4 y de ahí vemos.

Vendedora: Negri, este es el 4.

Lulet: (Y dale, con el “negri”) Gracias.


Empiezo a sacarme el pantalón que tenía puesto y escucho: 


Vendedora: ¿Y negri? ¿Cómo te fue?


Meto panza pa’ dentro y logro abrochar el botón, me miro al espejo y veo un matambre transpirado con cara de Lulet. Un espanto.


Abro la cortina para que me dé algo de aire antes de empezar a despegarme de la piel el pantalón y:


Vendedora: ¡Ay! ¡Negri! ¡Pero qué lindo te queda!


Esta chica o me vio cara de pelotuda amatambrada o carece de sentido común. 


Lulet: Parezco Lía Crucet, que en paz descanse.

Vendedora: ¿Quién? No, negri, te queda bárbaro, te hace muy buena cola.


Era un pantalón de laburo, gente.¿Quién quiere mostrar el orto en el laburo?


Lulet: Gracias, negri. Lo consulto con el oráculo de Delfos y vuelvo.

Vendedora: ¿Con quién?


6.3.25

¡Atención!

 ¡Advertencia! 

Algunos textos son viejos. Recomiendo no dejar de leer los comentarios, ellos son los protagonistas de los posts. 


Enjoy.

De jefes y oficinas y Lulet psyco killer

Desde su oficina:

Jefe: ¡Luleeeeeeeeeeeet!
Yo: (mierrrda) ¿Si?
Jefe: ¿Por qué se me borran los botones?
Yo: (¿eh? ¿Qué botones? ¿De qué me estás hablando Willis?) ¡Ya voy!
Jefe: ¿Ves? ¡Se me borran los botones! (señalando la barra de herramientas del word)
Yo: (seh... “se me borran...”) ¿A ver?
Jefe: ¡Ah! Gracias, qué haría sin vos...
Yo: (¿? no hice nada) No hay de qué.

Al ratito...

Jefe: ¡Luleeeeeeeeeet
Yo: (necesito un vodka y un cigarrillo, no, mejor un lexotanil... ¿y si mejor el lexotanil se lo doy él con el vodka y lo pasteo? ¿O una patada en la cabeza? Definitivamente le voy a pedir que me pague los 16 años de análisis que me quedan por hacer por todo eso...) Dígame, doctor...
Jefe: ¿Me borraste las carpetas?
Yo: (ME VA A SALIR UNA ÚLCERA A LOS 27 AÑOS.) Doc, yo no toco su compu. 
Jefe: Pero no puede ser que no las encuentre, Lulet, esto es importante.
Yo: ¿Cómo se llamaban?
Jefe: No me acuerdo.

Chau, me voy a asesorar de cómo hacer el crimen perfecto.
¿Sugerencias?

De Lunes y oficinas...

Lunes.

Maldito lunes. Tengo mucho laburo, a la tarde doy clases hasta las 7 y me acosté a las cinco y media de la matina.

Qué día me espera...

Early in the morning:

Jefe: ¡Buenos días! ¿Cómo estás hoy?

Lulet: (¡Pero qué alegría tiene el Doc. hoy! Mhmhmh... ¿me vendrá con una pálida?) Buen día doctor, estoy espléndida, gracias. ¿Y ud.?

Jefe: Bien, bien y qué suerte que hoy te viniste muy linda porque vienen los extranjeros.

Yo: (¡Nunca me cambié de anoche! Vestimenta cero oficinesca, sólo me agregué una camisa que fue lo primero que encontré y el make up es el mismo de ayer que nunca me saqué. Pero ningún hombre -que no me haya visto anoche- se daría cuenta.) ¿Qué extranjeros, doc?

Jefe: Los que te dije que iban a venir hoy. Los futuros clientes.

Yo: (Ahhh, nooooo…. Lo mato… pero me había dicho que venían el mes que viene.) Doctor, me dijo que venían el el mes que viene, no hoy.

Jefe: Si, me olvidé de avisarte… Dale, prepará la presentación que seguro va a quedar bárbara.

No es justo, ¡cómo no me avisó! Siempre lo mismo. Y: ¿“prepará la presentación”? Mirá flaco, yo me voy a casa y que la fuerza te acompañe… Y si a las diez nadie te hizo el mate cocido… ¡a-yu-da-te!

Ok, estoy TTT (till the tits). A hacer el PPT.

Desesperada, agarré una presentación vieja, la “guardé como” y me dediqué a retocarla. Bendito Powerpoint, qué de boludeces que se pueden hacer con él.

Para cuando estaba terminando la presentation, cayeron los extranjeros. Los senté en la sala de reuniones, las di café, charlé del clima y fui a buscar a mi jefe.

Yo: ¡Todo listo!

Pasé el docu, dije cinco boludeces en inglés, otras tantas en mi italiano de cinco años de secundaria durante la que me pasé pelotudeando (que creo que ni los italianos, ni lso argentinos ni los norteamericanos me entendieron) y me propuse a ir feliz a mi oficina a leer el en paz cuando vi a dos pollos, gordos y feos correteando por el living de la oficina.

Fuck!

Todo bien, pero agarrar a los pollitos bebé es una dulzura. ¡Los pollos grandes son un asco! ¡Cuanto más grandes más feos!

Me dan pena. El final con las patas estiradas me da tristeza. No puedo adoptarlos en serio, ¿no? No da… ¿no? Además, ¿cómo le explico a mi jefe? "Doc, me llevé los pollos de muestra de la granja, no los va a poder analizar". Y no. Encima, con lo que le gusta el pollo a Luna, mi gata, se los terminaría morfando… 

Estuve luchando con los “pollitos en fuga” durante un largo rato. Los corrí hasta el patio y devuelta al linving. Imaginen la situación. Encima iban dejando caca a cada paso. La oficina ya era un asco.

En un momento, cuando ya los tenía acorralados, salen los ejecutivos de la sala e imaginen la situation:

La minita vestida con pantalón negro de lino ajustado, una especie de musculosa roja escotadísima y arriba de eso una camisa blanca manga ¾ (o litro y medio para los amigos). Los pelos parados y despeindados y ojeras de “anoche no dormí” completamente despatarrada acorralando a 2 pollos en una esquina del linving.

Me debo haber puesto azul de la vergüenza.

Nada, los saludé con mi mejor sonrisa, me hice 100% la boluda y cuando mi jefe volvió a entrar le dije:

Yo: Agárrelos ud. Porque debo haber bajado 5 kilos de lo que los corrí.

El tipo se acercó y al toque los agarró.

Claaaaaaaaaaro, pensé, e él no se le paran de manos porque le tienen miedo, ¿no? Él es quien los pichicatea...

Buéh. Cuando me estaba sentando a leer me dice el jefe:

Jefe: ¡Lulet! Dos cosas:

Yo: Ok, pero si es “¿ya?”, no puedo.

Jefe: Sí. YA me tenés que preparar un informe de todos los precios de alimentos balanceados desde el 90 a hoy para estos tipos que vinieron hoy. Y en dos versiones, una en castellano y otra en inglés por favor.

Yo: WHAT? WTF!

Jefe: Y la otra es que estos tipos te quieren poner en su próxima publicidad gráfica al lado de un pollo sosteniendo su marca de alimentos balanceados.


Capital Federal del orto.com

¿¿¿¿¿¿¿¿Quieren saber cómo me fue mi visita a Capital??????????????

-Hola mi nombre es Lulet, tengo serios problemas de mala suerte.
Todos: Hoooooooooooola Lulet.

Para comenzar, me fue como el orto en la entrevista. La mina medio como que me miraba con cara de que estaba pensando en: "Tengo que sacar la basura porque olía mal y encima remendarle las medias del laburo a Horacio, comprar leche y la comida del perro. Y espero que no llame mi suegra para ir el domingo a almorzar porque me hago la descompuesta otra vez" mientras yo le hablaba.

Encima hacía un calor de los mil demonios ahí adentro.

Me caían las gotas por la espalda... una situación de remierda. Cuando me paré para irme miré el respaldo de la silla plástica negra que estaba como húmedo. Quenadielovea, quenadielovea.

En fin.

Salí de ahí buscando dónde carajo estaba la parada del 105.
Llego a la parada y era en la esquina de la casa rosada. La plaza de mayo se estaba comenzando a llenar de manifestantes.

¡Qué kilombo! ¿Justo hoy?

Lo espero un rato, me prendo un tabaco.

Adelante mío había un rati con un señor ciego. Y mucha otra gente esperando, en la parada, distintos colectivos.

La calle se llenaba más de gente y ningún bondi llegaba.

En eso viene otro policeman que le dice al que estaba con el ciego, "vení ya" (que no sé qué choronga) y éste de tooooooooda la gente que estaba en la parada me miró a mí y mientras se alejaba me pidió que ayudara al señor mayor con bastón blanco que estaba esperando el 29 y ahimismo le dijo al señor "quédese tranquilo que la señora lo va a ayudar".

"Señora"...

"¡¡¡¡¡¡¡Seeeeeeñoooooooriiiiiiitaaaaaaaaa!!!!!!!!!" Le grité bien fuerte mientras el señor con bastón blanco me tomaba del brazo.

-¿Qué espera? -Le pregunté
-El 29 -me respondió.

Y siguió la charla:

SeñorBlind: ¿Y de dónde es usted?
Lulet: De Boulogne
SeñorBlind: ¿Y hacen cosas tan lindas en Boulogne?
Lulet: Gracias, dije sonrojada. ¿Le parece? (Ok. ¿Me estará cargando?)
SeñorBlind: Sí. No sabía que las chicas de Boulogne eran tan lindas.
Lulet: Ja... (Mhmmhmh... ok, primer piropo del día me lo dijo un ciego... ¿¿¿es bueno o es malo eso????)
SeñorBlind: Y dígame, ¿andaba haciendo trámites?
Lulet: No, vine a una entrevista de trabajo (mientras veía cómo se me iba el 105... ¿Acaso iba a dejar al ciego solo?) 
SeñorBlind: La tomaron, ¿no?
Lulet: No, todavía no
SeñorBlind: ¿Pero qué era ciego el hombre?
Lulet: (¡¡Ay por Thor!!! me río? ¿¿Imaginen mi cara?? No sabía si reírme o no.) Era una señorita, no un señor...
SeñorBlind: Ah pero usted tiene que ir a entrevistas con señores que la toman en seguida...
Lulet: Gracias...

Ok, imaginen lo que tardó el bondi que me contó que tenía una casa de alfajores tucumanos, me dio un folleto me dijo que si pasaba por ahí fuera al negocio que me regalaba alfajores. Tosí y me regaló una pastilla y yo pensaba en mi vieja que me decía no acepte caramelos de los extraños....

Ok. Vino el 29, me preguntó el nombre, me dio un beso, me tocó una teta (nunca sabré si fue sin querer o adrede) y se fue.

Mientras esperaba el estúpido 105 comenzó a llegar una marcha de la CGT, PNP, CQC, RRPP, o vaya uno a saber qué cazzo. Con la marcha llegaba un camión de esos de la ley que son como blindados y se comenzaron a bajar muchos tipos con escudos y máscaras y que se yo.

Cuando me di cuenta, estaba sola en la parada y no venían más bondis.

¿Y ahora? Ser del conur no es fácil. 

No sabía pa dónde agarrar.

En eso me llama Bolas Tristes al celu.
¿Dónde estás? -Me pregunta
Rivadavia y Reconquista -respondo
Agarrá Reconquista -me indica
Cuando llego a la esquina veo que vienen unos 40 policías y detrás una multitud de manifestantes...

De cajeta encontré la boca de un subte, hice 400 combinaciones, caminé como 50 cuadras y llegué a destino.

Nunca más voy al centro. Nun-ca más.



-Buscomaridoquemequieramanteneryohagounospesitosdandoclasesdeinglesy
secocinartejeralcrochehacervelasyabrirlapuertaparairajugaresmiespecialidad-

30.4.10

¿Por qué las mujeres demoramos tanto en el baño?

Los arquitectos/diseñadores de espacios –en este caso baños públicos– deben ser en su mayoría, sujetos. Digo, estoy más que segura que a ninguna mujer se le pasaría este detalle.

Ayer me encontré con unos amigos adorables, a hacer un after office en el Kilkenny. Desde ya voy a decir que estoy vieja, me hinchó soberanamente las pelotas la música tan alta. La selección de temas me gustó, pero el volumen estaba fuera de órbita. Quedé con la garganta hecha pelota. Un despropósito.

Después de algunas cervezas tuve que ir al baño. Al entrar, todo se encontraba limpito, de lo más agradable. El problema lo encontré al entrar al cubículo/box donde se encontraba el inodoro. No pude abrir mucho la tapuer porque se topaba con el artefacto. Eso no me llamó la atención, suele ser común. Cuando entré (por supuesto de costado y si hubiera tenido cinco kilos de más, no pasaba...) y me puse en posiciónde hacer pis me chocaron las rodillas con la puerta. Ojo, mido 1.60, no soy Valeria Maza. Soy más bien un corchito de botella de vino tinto...

Pues bien, inenté varios modos de poder ubicar mi trasero sobre el inodoro (sin tener contacto, por supuesto) pero era casi imposible, el espacio no daba. ¡Qué dilema, carajo! En un momento pensé en subirme al inodoro y ponerme en cuclillas, pero temí por mi propia salud. Con un buen par de cervezas encima podía ser muy peligroso. Además, imaginate salir del baño y hacerme paso entre la gente con una pierna del jean mojada hasta la rodilla y dejando huellas húmedas al pasar... ¡No daba! Me tomó varios minutos encontrarle la vuelta para poder finalemente hacer pis dentro del inodoro y no por los costados.

¡Y después preguntan por qué las mujeres tardamos tanto en el baño...! ¡Loco! ¡Vos fijate!


30.6.09

Me pasé. No me dí cuenta de mi mejor edad

Me llegó un link para que lea esta increíble nota que publicaron en el pedorro Infobae. (La negrita no me corresponde sino de la mismísima nota de la lora.)

Así que resulta que la mejor edad de la mujer es la los 28. Hasta no hace mucho, decían que eran los 30. ¿Por qué no se ponen de acuerdo?
Yo, que pensaba que lo mejor estaba por venir, ahora tengo que pensar que en realidad, lo mejor ya pasó y ¡no me di cuenta!

Vamos a analizarla punto por punto:

  • "Un grupo de investigadores descubrió que las mujeres se sienten más felices y seguras de sí mismas en su vida amorosa y en relación a su cuerpo un poco antes de que cumplan los 30 años."

Yo quiero la lista de las mujeres encuestadas.

  • "El estudio fue financiado por una reconocida marca de tinte para cabello y en él se evaluaron a 4 mil mujeres, según publica el Telegraph."

A mí nadie me preguntó nada, ¿eh? ¿A vos?
Claro, lo que ahí no dicen es que lo financió esta marca para teñir el cabello que ahora apuntará todas sus publicidades a minas arriba de los 28.

Me gustaría saber cuáles eran las preguntas. Y en dónde fue realizada esta encuesta. Y a qué edad suelen comenzar a tener canas esas mujeres...

  • "La edad de 28 años fue marcada como la etapa en la vida de las mujeres en la que su cabello luce mejor, su figura está en su apogeo y su seguridadestá todo el tiempo en niveles elevados", señalaron los resultados.

¿Y en dos míseros años se les va todo a la mierda? ¿En dos años se le shace concha el pelo, se les bizarrea el cuerpo y su inseguridad comienza a apropiarse de su vida?

  • "Además, la investigación revela que a esa edad la seguridad en el trabajo, tener ingresos estables, estar en una relación amorosa y mantener fuertes los lazos con las amistades ayuda a crear un ambiente de climax en nuestras vidas."

Insisto con la diferencia entre los 28 y los 33. Además, en este país inestable, hay muchas minas de 28 que se quedaron sin laburo (o tienen uno de mierda, en su defecto).

Además, hay mujeres de 30 que no tienen novio. ¿Eso las hace miserables o menos felices que una que sí?

  • "De acuerdo con el estudio, que incluyó a féminas de entre 25 y 65 años, la gran mayoría coincidió en que el momento cúspide de sus carreras llegó a los 29 años y estaban más felices con sus relaciones a los 30, pese a que el mejor sexo lo tuvieron a los 28."

Yo no puedo creer que una mujer haga tanta diferencia entre los 28 y los 30. Además las que hoy tienen 65, tenían 28 en una época muy diferente...

  • "Sin embargo, no todo está perdido después de la tercer década de vida, pues los resultados también arrojaron que los 33 años están catalogados como la etapa en la que mejor se encuentran sus finanzas personales, y las cuestiones de la vida familiar, a los 32. "

¿"No todo está perdido"? ¿Por qué no se van a cagar?
¿Finanzas? ¿De qué finanzas me hablás?

No me quiero poner en sexista, pero es muy probable que el que escribió esta nota sea un hombre. O una mina de 27, qué se yo... ¡

¡¡Acá una de mis crisis de edad que casualmente fue a mis... 28!!!


Y ahora yo me pregunto atormentada: ¿Los hombres, tienen una "mejor edad"?


13.5.09

Kit-chen. (No es un kit oriental)

La vida en pareja no es nada fácil.
Ahora entiendo a mi vieja cuando nos preguntaba qué queríamos comer y como nosotros no sugeríamos nada, ella se sacaba porque no sabía qué más inventar.

La entiendo. Viví sola mucho tiempo y me arreglé siempre con lo que venía.
Lata de arvejas: 1
Sal: A gusto e piacere
Pimienta: Obvio.
Aceite de oliva: A penas.
Plato: ¡Ni en pedo! Hay que lavarlo.
De la lata y a la lona.

Por más de que cocinar sea algo que disfruto mucho, entre la falta de tiempo (trabajo y estudio) y lo caro que se ha vuelto morfar en este bendito país, me encuentro muchas veces penando en la cocina.

Me quedo estática mirando la alacena semi vacía: Medio paquete de fideos, un cuarto de paquete de arroz, un frasco con sal fina y medio kilo de harina integral no ayudan. Así dejo salir el frío de la heladera mientras me quedo estática mirando un medio limón y un medio tomate que conviven en un pequeño plato.

Mi novio: ¿Querés que cocine yo?
Lulet: Nonono. Gracias. (Prefiero cocinar yo y que laves vos a tener que limpiar todo el chiquero que dejás cuando cocinás.)

Y ahora me pregunto atormentada. ¿Por qué será que la mayoría de los tipos cuando cocinan, lo hacen como los dioses del olimpo pero dejan la cocina hecha un chiquero? ¿Tienen que ensuciar setenta cucharas, veinte tenedores, nueve cuchillos, doce platos para hacer unas milanesas con puré?

No suelo pedir delivery. Prefiero cocinar yo, por lo general. Es que soy medio rompe bolas con la comida, me gusta la comida sana. Sana no es aburrida, no se confundan que no es lo mismo.

A mi pareja le gusta como cocino (si se banca las milanesas al horno sin una puta gota de aceite es que o me quiere mucho o le gustan así o... perdió el gusto por la comida a los 18 años por una enfermedad congénita y nunca me lo dijo). Los que me conocen saben que le pongo onda pero en la semana, trato de hacer comida más sana aún.


Mi peor es nada dijo el otro día mientras degustaba un bocado de un super guiso de lentejas: "Nuestros hijos van a vivir a legumbres..."

No quise preguntar si eso le resultaba bueno o malo.

Tengo varias recetas bajo la manga sanas, ricas, nutritivas y sexies para recomendarles (Algunas más elaboradas que otras).

¿Ustedes?

Vengan con esas recetas. Dejenmé acá sus recetas favoritas. Voy a hacer una selección de las mismas (podemos hasta armar una votación y todo) y las más valoradas me comprometo a realizarlas y después contarles con foto y todo, cómo salieron.

12.4.09

Paloma Pica...

Mi peor es nada se fue a hacer unos trámites a su ciudad natal por el feriado y como la economía de Juan Luis también llegó hasta este pago, me quedé en nuestra ciudad de la furia.

Una noche, salí con unas amigas a tomar algo a un bar. Dirigiéndome al baño, se me acercó un joven no muy apuesto pero con su chapa recién lustrada.

Sujetoególatra: Hola linda. ¿Ustedes también están de cumpleaños?
Lulet: ¿Eh? ¡No! ¿Viste a alguna de mis amigas soplando alguna velita?
Sujetoególatra: ¡Jah Jah Jah! (Juro que se rió así, espacioso entre sus carcajadas y todo) No, querida... Me pareció que festejaban algo y como nosotros estamos de festejo...
Lulet: Sisí. Estamos festejando que las mujeres podemos votar.
Sujetoególatra: ¿Eh?
Lulet: Nada. Me dirigía al baño. ¿Puedo seguir mi camino?
Sujetoególatra: Claro pero ahora estás pasando un grato momento conmigo, no te apures. La vida se pasa rápido.
Lulet: (Ay. Me mató con esa. Fue o demasiado filosófico o demasiado delirante.) ¿Ajá?
Sujetoególatra: ¿Por qué no le decís a tus amigas que se acerquen a nuestra mesa y festejamos todos juntos?
Lulet: ¿Por la liberación femenina?
Sujetoególatra: ¡Por todo lo que quieran!
Lulet: (No escuchó ni le importó un choto mi comentario...) Bueno, mirá. Yo ahora me voy al baño que la vejiga natatoria me está matando. Cuando vuelva, lo consulto con las chicas. ¿Te parece?
Sujetoególatra: Sisi. (Acercándose a mi cuello) Pero qué rico olés... ¿Qué perfume usás?
Lulet: (No me digan que no fue demasiado pesado... Le importó tres pitos que yo me estuviera pishando.) ¿Te gusta mi perfume en serio?
Sujetoególatra: ¡Mucho! Decime qué es... Tal vez algún día te lo regale...
Lulet: Off, papi. Es Off.

¡Shú!

Debo confesarles que fue una alegría encontrar un sujeto. Pensé que mis días de encontrar estos especímenes se habían terminado...